Donostia – San Sebastián, un norte que enamora en España
Conoce una ciudad que une tradición, gastronomía, cultura y playa, y que enamora por su belleza y tranquilidad.
Donostia – San Sebastián es una ciudad para disfrutar en el norte de España. Es La capital de la provincia de Gipuzkoa, perteneciente a la comunidad autónoma del País Vasco ó Euskadi. Donostia – San Sebastián te invita a callejear y visitar su rica cultura: Museos, monumentos, edificios singulares y comercios con encanto te esperan en una ciudad tranquila y hermosa que se abre al mar desde sus tres playas.
Su oferta gastronómica te sorprenderá: Bares de pintxos, restaurantes tradicionales y con estrella Michelín o pequeñas tabernas de siempre te esperan para deleitarte con su gran calidad, tradición e innovación.
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Una gastronomía reconocida mundialmente
Tradición e innovación se dan la mano en propuestas gastronómicas de gran calidad: Bares de pintxos, restaurantes tradicionales y con estrella Michelín o pequeñas tabernas de siempre. Además conocerás las famosas sidrerías donde podrás degustar sidra directamente del productor y deleitarte con sus increíbles chuletas.
Arzak, Berasategi, Subijana, etc. San Sebastián cuenta con 18 estrellas Michelin. Alabada por críticos de todo el mundo, la gastronomía vasca es una de las más variadas y completas. Así lo demuestra el hecho de contar con la mayor concentración de estrellas Michelin, en restaurantes repartidos por toda la geografía del País Vasco.
Visitar la Parte Vieja y el puente del Kursaal
El lugar más visitado de San Sebastián es, sin duda, la Parte Vieja. Se encuentra a los pies del monte Urgull, el puerto por el lado del mar, y el río Urumea seguido por el barrio de Gros por el lado este. Por tanto, la visita al Casco Viejo es un “must” del turismo en San Sebastián, ya que nos brinda la oportunidad de disfrutar de esta zona de la ciudad con todos nuestros sentidos.
Entre la Parte Vieja y el barrio de Gros se encuentra el puente del Kursaal, el más cercano a la desembocadura del río Urumea. Construido en 1921, originalmente estaba junto al Gran Kursaal (demolido en 1972). Hoy el edificio ha sido sustituido por el Centro de Congresos Kursaal (también conocido como los “cubos Kursaal”). El puente luce unas singulares farolas en estilo Art Deco diseñadas por Víctor Arana .


Un paseo por el puerto y asomarte al Náutico
El pequeño puerto de Donostia encierra mil historias por descubrir y ricos sabores para degustar. En el extremo del Paseo Nuevo se encuentra el Aquarium, un museo oceanográfico en el que observar a los tiburones. El Museo Marítimo, unos pasos más adelante, nos descubre la historia de los antiguos pescadores. Parada obligatoria los pequeños restaurantes del puerto, donde podrás degustar ricos pescados de la zona cocinados siguiendo la tradición.
El pintoresco puerto pesquero te espera con sus tradicionales barcos de bajura. Desde allí se puede tomar también el barco que lleva a la isla Santa Clara. Y para finalizar el paseo… nada mejor que asomarse al Náutico, un espectacular mirador para disfrutar, con un rico helado, de los preciosos atardeceres donostiarras.
Una mirada al mar desde la Barandilla de la Concha
Tres playas urbanas asoman Donostia al mar. La Zurriola, en el barrio de Gros, respira juventud y se salpica de personas con tablas de surf. Al otro lado del río, la playa de la Concha, la más famosa, se engalana con su barandilla para que, apoyados en ella, podamos disfrutar de una mirada al mar. Por último, la playa de Ondarreta, a los pies del monte Igeldo, nos ofrece una estampa más familiar.


Cultura y monumentos desde el Peine del Viento
Donostia permite disfutar del arte al aire libre con un simple paseo por la ciudad. Las impresionantes obras de Eduardo Chillida y Jorge Oteiza nos esperan frente al mar. En el extremo de la bahía, bajo el monte Igeldo, el arte dialoga con la naturaleza a través de las imponentes esculturas de hierro de Chillida: el Peine del Viento. Los días de fuerte oleaje el mar rompe contra las esculturas y se cuela a través de la piedra para mostrar un espectáculo de belleza irrepetible.
En el otro extremo, tras recorrer todo el Paseo de la Concha, llegamos al Paseo Nuevo. Allí, también luchando contra las grandes olas que rompen contra las rocas, nos encontramos la escultura Construcción Vacía, de Jorge Oteiza.
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Guggenheim Bilbao
Bilbao se encuentra a tan solo una hora de Donostia y cuenta con innumerables atractivos para pasar un día inolvidable. Sus monumentos y edificios nos reciben en un paseo urbano donde no pueden faltar la visita al Casco Viejo y la Gran Vía, el precioso Mercado de Ribera, el Museo de Bellas Artes y, cómo no, las paradas para degustar su rica gastronomía vasca. Pero si hay algo que marca Bilbao, eso es el Museo Guggenheim, que se alza majestuoso sobre la Ría, y que supone una obra de arte contemporáneo en sí mismo.
La catedral vieja de Vitoria-Gasteiz
Vitoria-Gasteiz es una preciosa ciudad verde que cuenta con una pintoresca almendra medieval: la Parte Vieja de la ciudad. En la cima de la colina donde se asentó la ciudad en su origen, se encuentra la catedral de Santa María, conocida como Catedral Vieja. Mucho más que una catedral, este edificio de más de 800 años aparece en lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO como bien vinculado a los Caminos de Santiago, y es conocida también porque sirvió de inspiración al escritor Ken Follet para su obra ‘Un mundo sin fin’. Su visita se realiza desde los cimientos hasta la torre, desde donde se puede disfrutar de una preciosa vista de la ciudad.


Pamplona-Iruña, la ciudad de los San Fermines
La capital de Navarra es mundialmente conocida por sus fiestas en honor a San Fermín. Pero, además de pasear por las calles por las que transcurre el famoso encierro de toros, o contemplar la plaza del ayuntamiento desde donde se lanza el chupinazo festivo más famoso del mundo, la vieja Iruña presenta muchos atractivos para quienes la visitan.
Cuenta con un conjunto de murallas perfectamente conservadas que se pueden descubrir en un paseo por la propia línea fortificada o desde el pie de las murallas, recorriendo el paseo del río Arga, un anillo verde de excepcional atractivo. Durante el recorrido veremos animales en semi-libertad, los fosos de la Ciudadela… para terminar con un aperitivo en el Caballo blanco o tomando un pincho en la Plaza del Castillo.







