El turismo regenerativo es una novedosa tendencia turística que no se conforma con solamente conservar el destino visitado, sino que va más allá, ya que en este estilo de turismo se trata de invertir tus esfuerzos en mejorar el lugar de destino, ya sea consumiendo en establecimientos y empresas locales, colaborando con proyectos sociales o contribuyendo a la limpieza del entorno, entre otras muchas acciones.

El turismo regenerativo se encontraría en las antípodas del turismo de masas, el cual es muy dañino al ecosistema y cultura local. 

Existen varias prácticas que promueven este tipo de turismo. Una de las más importantes es el consumo de productos locales. El acudir a establecimientos de los autóctonos fomenta la economía del lugar. Es mucho más conveniente para los ciudadanos de las ciudades turísticas, que los visitantes acudan a tiendas pequeñas, en lugar de a grandes superficies ya que este hecho evita el cierre del pequeño comercio.

Otra de las cosas que se pueden hacer es la colaboración con proyectos sociales locales. Cuando una persona acude a un lugar en una peor situación (tanto económica como social) que su lugar de procedencia, no debe ofrecer su caridad y actuar como si fuera una especie de salvador de la gente desfavorecida. 

Si una persona realmente desea ayudar, se debe involucrar en proyectos para ofrecer una mano a la gente que lo necesite. Tratar de escuchar y de entender las necesidades de estas comunidades, y comprender qué es lo que tú puedes ofrecer para colaborar en el desarrollo de las mismas.

El turismo de masa deja por lo general, secuelas en el ecosistema local que son difícilmente reparables. Es por eso que al viajar hay que tratar de ser lo más respetuoso posible con el medio ambiente. 

Dando por sentado que lo mínimo que se puede hacer es recoger los desperdicios de uno mismo, también se puede ayudar a conservar el estado natural de los lugares visitados participando activamente en la recogida de basura acumulada. Basta con dedicar unos minutos a pasear con una bolsa de basura en mano recogiendo todos los desechos que halles y, lamentablemente, lo más probable es que al poco tiempo ya hayas llenado tu bolsa por completo. De todas maneras, sí que habrás puesto de tu parte para tratar de devolver a la naturaleza el estado que merece.

Es obvio que, difícilmente verás un cambio en la comunidad el tiempo que pases en el lugar de destino, pero esto no trata de hacer un gran cambio como individuo, el turismo regenerativo trata de realizar un cambio en la mentalidad colectiva, para que el conjunto de personas que apliquen este tipo de turismo sumen una diferencia significativa.